Historia / 1418–1605

El Monasterio de Piedra y el concejo

Tras la permuta de 1411, el monasterio no explotó directamente sus bienes en el pueblo: los cedió al concejo a cambio de una renta. Los documentos de 1418 a 1605 cuentan cómo ese señorío se fue convirtiendo en propiedad del pueblo.

300 s.Renta anual en 1418
500 s.Renta anual en 1552
1605Última permuta

1418: el censo perpetuo Contrastado

El 4 de septiembre de 1418, el monasterio dio a censo perpetuo al concejo un conjunto de bienes:

  • el horno y el molino;
  • prados, huertos, piezas, dehesas y heredades.

A cambio, el concejo pagaría trescientos sueldos jaqueses al año en Daroca. Autorizó la escritura el notario Juan Martínez de Arnaldiga, vecino de Nuévalos.

Para un pueblo que en 1495 tenía solo 32 fuegos, era una carga notable. Pero suponía controlar el horno y el molino, servicios básicos de la vida diaria.

1552: el río se lleva el molino Contrastado

Un nuevo concierto fija la renta en quinientos sueldos jaqueses, pagaderos por San Martín. Consta que el río se había llevado el molino y que el concejo pagó doscientas libras por la facultad de rehacerlo. Autorizó el acuerdo el notario Martín Herrando, vecino de Báguena.

1578: la apeación Contrastado

Fray Sancho Hernando realiza una apeación, es decir, un deslinde y registro de los bienes del monasterio en el término. Probablemente es la que recoge el códice de apeos del Archivo Histórico Nacional de 1577-1580 (Cód. 224-B), aún por consultar.

1605: antípoca y permuta Contrastado

Una antípoca (reconocimiento de la deuda por el concejo) y una permuta entre el monasterio y el concejo cierran la serie de anotaciones del pueblo en el registro de Piedra.

Coinciden en el tiempo con la gran obra de la iglesia (1576-1604) y con el encargo del retablo (1613). ¿Ayudó la liberación de cargas monásticas a que el concejo pudiera costear esas obras? Es una pregunta abierta.

Una historia contada por un libro

Estas noticias proceden del Lumen Domus Petrae, el registro de propiedades del monasterio. En él, San Martín del Río aparece bajo el encabezamiento «San Martin del Rio. Ligarza. 3.ª», y conviene leerlo bien:

  • «ligarza» era cada conjunto de documentos atados con una cuerda en el archivo del monasterio;
  • no es un topónimo, como se había llegado a leer («Aguaraza»).

Fuentes

  • Lumen Domus Petrae, AHN, Códices, L.55-B, anotaciones 30-34.
  • González Zymla, H. (2014), pp. 12-13 y 366-367.
  • Aranda Algés, A. A. (en preparación).